
Valeriano Robles egresó como ingeniero agrónomo en 1963 cuando la Narro aún era Escuela Superior de Agricultura. Años más tarde, al crearse en 1971 el Colegio de Graduados se convierte en alumno fundador y entre otras actividades emprendidas al mismo tiempo, comienza a destacar como un dedicado profesionista de la agronomía, siendo requerido en varias ocasiones para desempeñar encomiendas en el sector agropecuario para el gobierno federal como del propio gobierno de Coahuila.
Aunado a lo anterior, fue un notable impulsor de la calidad para la educación agronómica realizando por este motivo, una destacada labor en gestionar actividades de todo tipo que contribuyeran a la formación integral de los estudiantes. Este trabajo le significó ser invitado por la Asociación Mexicana de Educación Agrícola Superior (AMEAS) como su Auxiliar Ejecutivo, en cuyo puesto le brindo más alicientes para ascender para convertirse en el poco tiempo en el Coordinador de esa mencionada organización y finalmente a ocupar la de Secretario Ejecutivo, desde cuya posición propició acercamientos con instituciones, gobiernos, grupos y destacados académicos, investigadores y científicos de relevancia internacional para vincularlos a los centros de agronómicos de educación superior y entre ellos, por supuesto a su querida Universidad.
Los méritos y logros alcanzados por Valeriano Robles lo llevaron además a fungir como Secretario Ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Educación Agrícola Superior (ALEAS) en cuyo seno se encuentran todas las escuelas, institutos y universidades de la región que tienen que ver con la enseñanza agropecuaria. De igual forma, fungió como Coordinador Regional de la Comisión Regional de Educación Agrícola Superior de Centro América (CRAS) que involucra a las instituciones de centro, caribe y México.
Además, el haber pertenecido y participado en numerosas asociaciones de la agronomía le permitió establecer entrañables vínculos con prestigiados profesionales y reconocidos investigadores de prácticamente todo el mundo y gracias a ello, a sus alumnos más destacados y talentosos, les brindó el apoyo y los nexos necesarios para que realizaran posgrados y doctorados en otras instituciones y universidades.
Por todo ello, por su inquebrantable espíritu de generosa entrega a su profesión, a su Universidad, a sus alumnos y a la sociedad en general, su Alma Mater le rindió el merecido tributo a la memoria de este notable e insigne hombre de ciencia y de trabajo.
Descanse en paz, Valeriano Robles Galindo.
SJCh.







